comemos rapido

¿Tu cómo comes? Tengo la sensación de que la mayor parte de las veces que comemos es así, «forzados». Entendedme, a veces convertimos la comida  en un puro trámite, comemos rápido y así podemos seguir trabajando.

Mientras comemos aprovechamos para mandar un email, hacer la lista de la compra, acabar un informe y hacer una llamada…básicamente, aprovechamos para todo, menos para comer. Engullimos con la finalidad de dedicarle el tiempo que podamos rascar a la comida a algo «realmente» importante.

Necesitamos sentirnos útiles y productivos en cada momento, con la atención puesta en mil cosas, pero sin concentrarnos en ninguna.

Hemos caído en la trampa del mundo que va a toda velocidad, en lo que todo es para ayer. Quizás si paramos esa media hora y la dedicamos sólo a comer, conseguiremos levantar  un poco el pie del acelerador. 

Además comeremos con atención, dándole a nuestro cuerpo aquello que necesita. Si crees que esto no te va a hacer eficiente, te equivocas, comer bien y estar hidratado ayuda a tener un mayor rendimiento.

Pero olvídate de esto, ¿no crees que te mereces comer en al menos 30 minutos sin estar pendiente de móvil y ordenador?

Nos quedamos con esta reflexión de Azahara Nieto, compañera nutricionista y especialista en trastornos del comportamiento alimentario, el sobrepeso y la obesidad.

Y es que en estos tiempos que “corren” (nunca mejor dicho) creemos ya no tener tiempo para nada, ni siquiera para lo importante, pero porque no sabemos si quiera qué es lo que realmente importa. Y qué va a ser si no que ¡nosotros mismos! 

Por ello, respeta tus tiempos de comida y dales el espacio que se merecen y, por supuesto, acompaña una correcta forma de alimentarte con la práctica regular de ejercicio físico, otro de los grandes olvidados a los que no prestamos atención. Y es que movernos y dar el combustible correcto para ello es lo que nos mantendrá sanos.

Tienes muchísimas opciones. Nosotros te proponemos el método Pilates como una de las más completas. Pero también puedes practicar yoga, que además te ayudará a reducir esas revoluciones de más y a levantar el pie del acelerador como nos comentaba Azahara. 

Y camina, ve andando a todos los sitios que puedas y no le tengas miedo a las escaleras. Déjalas de ver como un obstáculo y empieza a mirarlas como un aliado.

¿Lo intentamos de aquí a Navidades y nos cuentas qué tal?

Escrito por Carlos Hernández, fisioterapeuta y profesor de Pilates en colaboración con Azahara Nieto, nutricionista y coach. www.secomecomosevive.com

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