Qué queremos decir con Pilates Terapéutico

Hoy en día casi todo el mundo ha oído hablar del método Pilates y de sus muchos beneficios. A diario aparecen artículos en los medios de comunicación que presentan este sistema de ejercicio como una de las mayores revelaciones dentro del campo de la actividad física y de las terapias de movimiento consciente. Paralelamente aparecen cada vez más estudios científicos que confirman sus beneficios para la salud. Son tantos sus beneficios que se conoce como Pilates Terapéutico.

Una de las grandes ventajas de Pilates es que se adapta a todo tipo de personas independientemente de sus circunstancias, edad, estado de forma y objetivos. Su práctica es muy recomendable para personas de todas las edades, tanto sanas como con alguna lesión o dolencia crónica.

¿Quién puede beneficiarse de la práctica del Método Pilates?

  • Ayuda al deportista a mejorar su técnica, aumentar su eficacia y rendimiento.
  • A la persona sedentaria que quiere sentirse más flexible le ayuda a mejorar la postura y evitar dolores de espalda.
  • Es un completo ejercicio para las mujeres embarazadas y una excelente forma de recuperarse después del parto.
  • Recomendable para aquellos pacientes  que siguen un proceso de rehabilitación y que con Pilates entrenan la mejora de la calidad del gesto que era doloroso.
  • Músicos que necesitan equilibrar sus músculos y corregir la postura entrenando los músculos que tienen débiles.
  • Bailarines que necesitan trabajar el control y la flexibilidad
  • A cualquier persona que desee mejorar su condición física y mental.

¿Qué es Pilates?

Pilates es un conjunto de ejercicios sin impacto pensado para trabajar la alineación y el equilibrio de todo el cuerpo y por tanto la corrección postural, además de trabajar la fuerza, la elasticidad muscular y la movilidad articular sin lesionarse.  Su práctica es una recomendación segura para hacer ejercicio sin riesgo, siempre y cuando la técnica  sea la correcta y este dirigida por profesores especializados y con experiencia.

¿Entonces es Pilates, gimnasia o ejercicio terapéutico?

Este tipo de ejercicio tiene un doble objetivo: la prevención y el tratamiento. El campo de la prevención estaría destinado a toda la población sana para una mejora del estado de forma y como entrenamiento físico y por otro, dentro del campo de la salud se puede considerar como ejercicio terapéutico, ya que es en un sistema ideal para recuperarse después de una lesión o para practicar con dolencias de tipo crónico como artrosis artritis, fibromialgia, cáncer de mama, etc…

Definición de ejercicio terapéutico

“Todos aquellos movimientos corporales orientados a corregir un desequilibrio, mejorar la función músculo esquelética o mantener el estado de bienestar”  Si nos acogemos a esta definición podemos concluir definitivamente que el Método Pilates es una forma de aplicar ejercicio terapéutico.

Cada día entran en un estudio de Pilates personas que quieren mejorar de sus problemas de espalda o articulares aconsejados por su médico o fisioterapeuta. El método Pilates ayuda al alumno a entender, sentir como funciona su propio cuerpo y mediante la repetición de los ejercicios crear patrones de movimiento óptimos, es decir aprendizaje motor. Es un ejercicio muy apropiado para la recuperación funcional y readaptación tras una lesión junto a otras técnicas. Favorece la adhesión a programas de ejercicio tanto en situaciones normales como tras el periodo de recuperación. Implicando al paciente en su recuperación.

Desde esta perspectiva terapéutica el objetivo es seguir un programa de ejercicio adecuado para recuperar una buena postura,  recuperarse después de una lesión y restablecer la funcionalidad óptima del movimiento.

Existen  gran número de estudios que aportan evidencia científica de los beneficios de este sistema.

Beneficios

  • Demuestran los efectos positivos en la mejora de funciones generales y reducción del dolor al aplicar el Método Pilates  en adultos con dolor crónico lumbar.
  • En la población de Tercera Edad; mejoras en la postura en sedestación y bípedestación, mejoras en autonomía funcional, calidad de vida y equilibrio, mejora de la flexibilidad, ayuda en la disminución de caídas.
  • Fibromialgia: mejoras en el manejo de la experiencia dolorosa a corto plazo.
  • Post-rehabilitación: mejoras funcionales en artrosis de cadera y rodilla.
  • Respiratorio: efectos positivos sobre la fuerza de la musculatura respiratoria en Fibrosis Quística.
  • Neurología: mejora la fuerza y control postural en extremidades inferiores.
  • Uroginecología: mejora la fuerza del suelo pélvico
  • Mejora la calidad del sueño
  • Control motor: mejora activación del transverso y estabilización lumbo pélvica

Cuando y como empezar a hacer Pilates

En caso de lesión, lo más indicado es empezar con Pilates una vez superada la fase de rehabilitación.  En caso de dolencias crónicas habiendo superado la fase aguda de dolor, que deberán ser tratadas por un profesional  médico o fisioterapeuta. Una vez superada esta fase comenzamos con el entrenamiento con Pilates cuyo objetivo es recuperar la funcionalidad del movimiento.

En nuestro centro Pilates Lab, lo primero que realizamos es una historia clínica detallada, donde evaluamos e identificamos las alteraciones en el movimiento. A partir de la evaluación se diseña un programa de entrenamiento basado en el método Pilates Clásico con los ejercicios y adaptaciones de los mismos  específicos para esa persona. Así, cada entrenamiento es único, diferente y se adapta a las necesidades de cada uno. Lo ideal es empezar con sesiones privadas y una vez adquirida la fuerza y la destreza necesarias se puede incorporar a un grupo reducido para continuar el entrenamiento.

Durante la sesión, el profesor está supervisando cada ejercicio en cada momento, con el objetivo de asegurar que se realiza la correctamente. Los ejercicios se realizan de manera lenta, controlada y coordinada. Con esto trabajamos la calidad del movimiento para evitar la recurrencia del dolor.